domingo, 8 de enero de 2012

Seamos como el día




En el ocaso del día y en el auge de la noche;
Los rayos del sol se apagan y las estrellas se encienden;
El calor desaparece en el viento y el frío surge del cielo;
Pero mientras todo cambia mi cariño es el mismo;

En la inmensidad del cielo y en la profundidad del mar;
Donde las aves vuelan libres y los peces nadan sin rumbo;
Y el viento vaga en lo alto y las aguas se revuelven;
Me doy cuenta que me das felicidad;

En el calor del fuego y en la frescura del agua;
Donde todo se consume y todo se refresca;
Me recuerda el calor de tus caricias que apagas con tus besos;
Necesito escuchar tu voz y susurrarte al oído tiernas palabras;

Tanto te recuerdo en las bellezas naturales;
Que gran semejanza tienen con tan singular talento;
Tuyo es el secreto deseo que guarda mi corazón;
De tenerte y no dejarte ir para seguir latiendo;

No importa cuanto nos acontezca;
Demostremos al destino que somos fuertes;
Rompamos las cadenas que nos atan
Y caminemos juntos sin pensar en el ocaso.



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